Termofusión, Medio Ambiente y Marketing Verde

Podemos observar desde muchas áreas como la ecología, el marketing, el diseño circular, el reciclaje y el arte como un todo entrelazado; es aquí que observo y comparto con interés por seguir descubriendo cómo nos aportan en sinergia.

Gorros elaborados con termofusión

Esta vez, quisiera contar mi experiencia sobre la técnica de Termofusión de bolsas plásticas recicladas, técnica que aprendí y luego también enseñé, cuando trabajaba como docente de arte.

La Termofusión tiene que ver con la gestión del residuo, vista desde el punto de vista artístico, manual, casero y desde allí, quizás poderlo trabajar como un emprendimiento hasta hacerlo crecer.

Flyer del taller de Termofusión

Me encantó cursar e impartir este taller de reciclaje y termofusión con bolsas plásticas. Aunque a medida que iba probando, practicando y buscando, más iba encontrando información, de las cuales surgieron varias preguntas.

Para comentar de manera breve la técnica y se hagan una idea, la termofusión se logra por medio del calor de una plancha de ropa doméstica, más el uso de papel mantequilla como aislante y otros materiales. Para el proceso, se fusionan entre 3 a 5 capas de bolsas de cualquier color previamente estiradas y sacando las partes que no sirven -mayormente las asas-,  se hacen diseños diversos, y los paños quedan súper resistentes. Se pueden seguir uniendo entre ellos por medio del calor, así como coser con máquina o a mano.

Si sabemos que una sola bolsa de plástico demora 100 años aproximadamente en degradarse o más, entonces a la hora de termo-fusionar varias capas de plástico, te imaginarás que se quintuplica el tiempo, -casi como un segundo descubrimiento de América y el nuevo Colón se encontraría con lindas bolsitas para llevarse el oro-, sea porque no nos gustó lo que hicimos, digamos las primeras pruebas que uno hace al experimentar, o que se rompió el cierre que le pusiste al producto, o porque lo queremos cambiar,… pueden haber cientos de razones, al final va a terminar en la basura, entonces el proceso artístico, por un lado es muy pero muy contaminante.

Dentro del proceso, además se tienen que usar mascarillas -no por el Covid– sino porque los gases que expele el plástico también contaminan el aire, y donde es muy común el uso de las bolsas negras de basura, que son las que más contaminan, ya que son varias veces recicladas y necesitan una planta de procesamiento especial, menudo problema.

Tipos de plásticos

Sin embargo, hay varios emprendimientos que se observan en este tiempo de “moda ecológica” para darle más y mejor uso al plástico de uso cotidiano y casi siempre de un solo uso. Hace poco vi en una feria unos gorros muy llamativos por dentro tela y por fuera el plástico -usado en las bolsas que usamos para el mercado, como una malla tejida con rafia, realmente parecía material nuevo.

¿Cómo sabemos su procedencia?, si realmente es de segundo uso, como lo publicita, aquí podría entrar el marketing verde, con el aporte responsable de valor.

La idea no es satanizar la técnica, ¿entonces habría que poner en la balanza que es mejor? por qué, si bien es cierto puedes hacer cosas que duren muchísimo, habría que investigar e imaginar sus diversos usos, para que los productos que resulten de este nuevo material no sean de uso tan cotidiano, como carteras, estuches, gorros, etc… cosas pequeñas que son fáciles de botar, o que pasando la novedad ya no se quieran más, sino que vayan más allá… se me ocurre tiendas de campaña (carpas), malla para fortalecer paredes de bioconstrucción -de alguna manera ya se usan con las mismas bolsas de material de construcción-, con los restos -la merma de material-, usarlo para rellenar botellas, o pequeños muebles como un puf, porque eso que se desecha no puede ir a dar a un basurero, al final -a estas alturas- ya sabemos que eso sería mucho peor.

Otro ejemplo, viéndolo desde diferentes ángulos, ya que muchas veces se trabajan productos artesanales a través de ONG’s con asociaciones de mujeres, poblaciones vulnerables entre otros, para que estos pequeños grupos de personas puedan salir adelante, -en ocasiones- sin ver el lado de la contaminación que, la producción de estos artículos puede generar. Ponerlo en la balanza es lo que tendríamos que hacer, ¿Qué tanto nos sirve? o ¿Qué podemos hacer hasta conseguir un gran valor agregado?, para que siga siendo beneficioso lo mayor posible y, que no sólo se vea como un producto final “bonito” sino, todo en conjunto, todo su proceso.

Si nos informamos y damos información, le agregamos “valor”, ver el proceso, cómo lo usamos y cómo lo dejamos de usar -diseño circular y marketing verde-, visto desde todos los puntos antes mencionados, trabajando en redes, como una red plástica y maleable para fortalecer nuestro futuro sostenible.

Fuente utilizada: La contaminación química del plástico, una amenaza silenciosa – Infobae

Patricia Alejandra – Perú #SoyEcoRedactor
Soy Diseñadora gráfica de profesión con mirada holística. Por mi historia personal siempre cercana al arte, la educación, la maternidad, la danza entre otros… hasta llegar acá, estoy re organizando mis proyectos de una forma distinta, por supuesto mirando mi mundo y compartiendo en el camino.
Instagram:@casera.vherde
Web: www.alehj.com [en construcción]

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